miércoles, 11 de octubre de 2017

martes, 22 de agosto de 2017

Dia Mundial de Qigong Para L a Salud

El domingo 13 de Agosto se celebró el día Internacional de Qigong Para la Salud, evento que comenzó el día anterior en Nueva Zelandia, y termino en Cuba.

Asistimos quince personas al parque interior de la Fundación Cardioinfantil en un día frío y lluvioso pero que termino soleado y caluroso al final, fueron dos horas en donde se dio instrucción de los beneficios del Qigong Para La Salud como un recurso invaluable para la prevención y mantenimiento de la salud.

Contamos con la ayuda de Alejandro Rodriguez y Constanza Cifuentes como exponentes.

Alejandro hizo énfasis en la práctica diaria del Qigong como gimnasia psicofísica China y Constanza como una herramienta en la aproximación holistica en el tratamiento de las enfermedades o dolencias desde el punto de vista integral de La Medicina Tradicional China.









lunes, 28 de noviembre de 2016

Los Tres Tesoros Taoistas (San Bao)

Que son Los Tres Tesoros

    El cuerpo es el templo de la vida. La Energía es la fuerza de la vida. El Espíritu es el gobernador de la vida. Si uno de ellos pierde su equilibrio, los tres son dañados. Cuando el espíritu toma el mando, el cuerpo lo sigue naturalmente, éste balance beneficia a los Tres Tesoros. Cuando el cuerpo guía el camino, el espíritu va solo, y esto daña a los Tres Tesoros.
 Wen-tzu Clásico (siglo uno AC)
 Todos los humanos nacen en este mundo dotados con los tres preciosos tesoros de vida, por virtud de ellos estamos capacitados para existir, funcionar, pensar y sentir.
Estos tesoros componen nuestro legado natural, y el grado con el cual los protejamos y preservemos determinará el estado de nuestra salud y el lapso de nuestras vidas. Aquellos que derrochan y abusan de los preciosos tesoros de vida sufren la pobreza de salud, de la enfermedad crónica y de la muerte prematura, mientras que aquellos que los cultivan y conservan disfrutan de la riqueza de espíritu, de buena salud y la longevidad.
La tradición Taoísta de China contiene el registro de investigación científica en curso más largo del mundo, abarcando un período de al menos 5.000 años. Desde tiempos ancestrales, la salud y la longevidad tuvieron un lugar preponderante entre los principales campos de interés estudiados por los adeptos al Taoísmo, quienes ven el organismo humano como un microcosmos del universo, completo con sus propios ‘cielo’ y ‘tierra’ internos, su propio ‘clima’ y ‘estaciones’, sus propias transformaciones cíclicas e intercambio natural de energías universales.
En la visión Taoísta, los Tres Tesoros de los cuales depende la vida son Esencia (jing), Energía (chi), y Espíritu (shen).
La Esencia se refiera al cuerpo físico de carne y hueso, incluyendo todos los materiales básicos que lo constituyen, particularmente los fluidos esenciales tal como hormonas, enzimas, y neurotransmisores.
La Energía es la fuerza primordial de la vida la cual recarga cada célula y tejido del cuerpo vivo y activo sus funciones vitales.
El Espíritu abarca todos los aspectos de la mente, ambas humana y primordial, incluyendo conciencia y conocimiento, pensamiento y sentimiento, voluntad y empeño. A la vez los Tres Tesoros (san bao), también se conocen como las Tres Maravillas, funcionan como una sola unidad orgánica.
Cada uno de los Tres Tesoros tiene dos aspectos fundamentales, conocidos en la terminología Taoísta como “prenatal” y “postnatal”, o primordial y temporal. El aspecto prenatal son las cualidades puras que preceden al nacimiento e implantadas en el embrión fertilizado en el momento de la concepción. Los aspectos postnatales son las manifestaciones temporales las cuales se desarrollan después del nacimiento, comenzando en el momento en el que se corta el cordón umbilical y el niño obtiene el primer aliento de aire. En el aspecto prenatal, los Tres Tesoros son una unidad amorfa e indivisible, pero ellos se separan después de nacer y toman sus respectivos aspectos temporales, por eso se tornan vulnerables de agotamiento y decadencia. Uno de los propósitos primarios de la alquimia Taoísta es restaurar la unidad primordial y la pureza primordial de la esencia, energía y espíritu con el fin de prevenir la enfermedad y la degeneración del organismo humano postnatal, retardando el proceso de envejecimiento y prolongando la vida.
La alquimia Taoísta intenta revertir el constante proceso de debilitamiento y agotamiento de la esencia, de la energía y el espíritu ocasionados por la vida ordinaria en el mundo material y lo transforma en un proceso de protección y aumento del Qi que preserva los Tres Tesoros y prolonga la vida.
Este es un proceso que cualquiera puede aprender y practicar, solo requiere familiarizarse con los principios básicos del universo que gobiernan la vida humana y su entorno natural. La única condición requerida para el adepto es la voluntad y la disciplina para tomar el mando completo de su propia energía, comando completo de su propio cuerpo, y una completa responsabilidad por su propia vida. El resto es simplemente una cuestión de método.
 Esencia
La Esencia se refiere a las más alta y refinadas sustancias que constituyen el cuerpo humano, es el sustento básico de la vida corporal. También traducido como “vitalidad”, la esencia es una forma potencial de energía, como el líquido de una batería, desde el cual el cuerpo extrae energía cuando la necesita. En el aspecto prenatal, la esencia es la fuerza primitiva creativa del cosmos, la avidez universal por procrear y perpetuarse. Cada individuo recibe una medida fija de esta esencia prenatal de la fusión del esperma y el óvulo provistos por el padre y la madre.
Después de nacer, cuando el cuerpo se desarrolla, esta esencia primordial se almacena en lo que los chinos llaman las “glándulas” así como en las secreciones sexuales de los órganos reproductivos masculino y femenino. Esta es pasada a la siguiente generación a través de la reproducción sexual y por esto es considerada como inmortal y auto perpetuante.
La esencia postnatal es refinada y sintetizada desde los nutrientes extraídos de la comida, el agua y el aire, es procesada y almacenada primariamente en los órganos internos como ser, el hígado, el bazo, los riñones etc., para luego pasar a la sangre y la médula espinal. Toma la forma de fluidos muy puros y potentes como hormonas, enzimas, neurotransmisores, fluido cerebroespinal, fluido linfático, plasma sanguíneo, y otras esencias bioquímicas.
Se manifiesta a sí mismo como género y sexualidad, provee fuerza, vitalidad, e inmunidad y es fácilmente derrochada en los hombres a través de una excesiva pérdida de semen, en la mujer a través de la menstruación, y en ambos géneros a través del estrés crónico, la desnutrición y la enfermedad. La esencia postnatal reside en dantien (sistema genitourinario) y está estrechamente relacionada con las funciones del calentador inferior.
Energía
La energía es la fuerza vital que activa cada función y maneja cada proceso in el cuerpo humano, tanto voluntarios como involuntarios. Es como la corriente eléctrica corriendo a través de una computadora: sin ella no trabaja ninguna de las funciones. En el aspecto prenatal, la energía es la potencia primordial que inunda el universo entero, donde se manifiesta a sí misma como calor, luz, movimiento y otras energías universales. La energía postnatal se manifiesta en los humanos como diversas energías asociadas con los principales sistemas orgánicos, y como calor corporal, respiración, pulso, y otras formas de bioenergía. La energía postnatal es polar y electromagnética y se caracteriza por su constante actividad y transformación.
Los humanos extraen energía primaria prenatal de dos fuentes. Una es de la transformación de la esencia prenatal almacenada en la corteza suprarrenal y las glándulas sexuales. Es llamada yuan-chi (‘energía primordial’), y cada individuo nace con un aporte limitado de ella. El convertir la esencia prenatal glandular en energía primordial requiere una avanzada forma de alquimia Taoísta conocida como nei-kung (trabajo interno). La otra fuente de energía prenatal se llama tien (‘cielo’), la cual se refiere al cielo y al cosmos. Energías cósmicas del cielo entran al cuerpo a través de la parte superior de la cabeza, mientras la luz se asimila a través de la piel y de los ojos.
La fuente de la energía postnatal es llamada dee (‘tierra’), la cual se refiere a la comida, el agua, las hierbas y otros materiales suplementarios, así como del aire. Los elementos dietarios son digeridos para extraerles nutrientes vitales, los cuales luego el cuerpo transforma en energía. La energía del aire es absorbida a través de los pulmones y puede ser cultivada con una simple forma de ejercicios de respiración Taoístas conocidos como chi-kung (‘trabajo con energía’).
Cuando la energía del aire de los pulmones se mezcla en la sangre con la energía de la tierra que proviene del sistema digestivo, se forma lo que se conoce como “Verdadera Energía Humana”, la fuerza fundamental de la vida humana temporal. La energía humana reside en el pecho y está estrechamente asociada con la respiración y la circulación de la sangre, el corazón y los pulmones.
Los textos médicos taoístas dicen que ‘la energía conduce a la sangre’, lo cual significa que la sangre fluye donde la energía va y que la circulación de la sangre puede entonces ser controlada por la regulación de la respiración.
Este es un principio fundamental de la práctica del chi-kung.
Espíritu
El Espíritu se refiera a la mente y todas sus variadas facetas y funciones. El espíritu prenatal es la ‘mente de Tao’ primordial, el alma inmortal, la luz original de la conciencia. Él es la eterno chispa de conciencia la cual no es nacida ni ha de morir’. Ella es inmaterial, luminosa y reside en el corazón.
El espíritu postnatal se manifiesta a sí mismo como pensamiento y conciencia sensorial, psiquis y ego personal y como la noción de sí mismo. Aunque la mente original de Tao es abierta, indiscriminada, no dualística, y perfectamente calma, su manifestación temporal en la mente humana es cerrada, discriminativa, dualística, y siempre agitada. La mente humana postnatal reside en la cabeza y se expresa a sí misma a través de las funciones cerebrales.
Cada ser humano posee la mente primordial de Tao consciente de ello. A causa del auto engaño y la falta de claridad de la mente humana, originadas en las percepciones sensoriales y como reacciones a conflictos emocionales, la mayoría de las personas permanecen ciegos a la luz de su propio espíritu primordial hasta el momento de la muerte, cuando todos adquieren un repentino impulso de él. Los más altos estadios de la alquimia Taoísta y la meditación nos enseñan como controlar nuestros sentidos, calmar nuestras emociones, y balancear nuestras energías, de manera que podamos ver tranquilamente nuestro interior más allá de la mente humana con el objeto de restaurar la conciencia de la mente primordial de Tao. Esta conciencia enriquece la vida y también nos prepara para la muerte. Debido a que el espíritu primordial es el único aspecto de la mente que ‘no ha nacido y que no muere’, aquellos que conocen esto no temen a la muerte, y este conocimiento les da a ellos la perfecta libertad y ecuanimidad en la vida.
El sabio Taoísta Lu Tung-Ping, quien vivió durante la dinastía Tang (AC 618 – 905) y aún es apreciado como una de los grandes padres de la filosofía Taoísta, describió los Tres Tesoros como sigue, traducido aquí por Tomas Cleary:
Vitalidad: En el cielo, la vitalidad es como la Vía Láctea, es la luz del sol, la luna y las estrellas, es la lluvia y el rocío, la nevisca y el granizo, la nieve y la helada. Sobre la tierra es agua, arroyos, ríos, océanos, vertientes, manantiales, estanques y pantanos. En la gente es vitalidad, la raíz de la esencia y la vida, el cuerpo de sangre y carne.
Energía : En el cielo, la energía es sustancia y forma, Yin y Yang, el movimiento de el sol, la luna y las estrellas, el proceso creciente y menguante, nubes, niebla, neblina y humedad, es el corazón del ser, evolución y desarrollo. Sobre la tierra, es poder, combustible, la médula de miles de seres, la fuente de los ríos de las montañas, es la vida y la aniquilación, activación y acumulación, es el pasaje del tiempo, florecimiento y declinación, ascendente y descendente. En los humanos es energía, movimiento físico, actividad, hablar y percibir, el uso del cuerpo, la conexión entre la muerte y la vida.
Espíritu: En el cielo, el espíritu es el eje, el verdadero director, el silencioso actor, él es la esencia del sol, la luna y las estrellas, es el viento soplando, el trueno sonando; él es compasión y dignidad, es la fuerza de la creación, el basamento del origen de los seres. En la tierra, él es habilidad, comunión, apertura la forma de miles de especies, montañas y aguas, es la paz y la quietud, la fuente de la estabilidad, es la calma, calidez y benevolencia. En los humanos, él es el espíritu, la luz en los ojos, el pensamiento en la mente, es la sabiduría y la inteligencia, el conocimiento innato y la capacidad; él es el gobernador de la vitalidad y la energía, conciencia y entendimiento; es la base del armazón físico, el basamento de la duración de la vida.
 Trinidad
Los Tres Tesoros son un aspecto de la trinidad fundamental que fluye a lo largo de la filosofía Taoísta y de las prácticas esotéricas. Anatómicamente, los Tres Tesoros de esencia, energía y espíritu ‘residen’ en el sacro, tórax y cerebro, donde ellos se manifiestan respectivamente como fluidos, respiración y pensamiento. Energéticamente, los Tres Tesoros son asociados con tres puntos de poder conocidos como ‘áreas de curación’ (dan tien), las cuales son los puntos focales de la alquimia Taoísta esotérica. Las esencias se alían en el Campo Inferior de Curación, ubicado detrás y un poco debajo del ombligo, y su nombre alquímico es ‘agua’. La energía se acopia en el Campo Medio de curación en el pecho y es asociado con la respiración, el pulso y el habla.
Su identidad alquímica es ‘fuego’.
El espíritu Postnatal es albergado en el Campo Superior de Curación, ubicado detrás del punto que se encuentra entre las cejas, y se asocia con las glándulas pituitaria y pineal y el hipotálamo. En la alquimia Taoísta es conocida como el ‘embrión’.
Metafísicamente, los Tres Tesoros se originan en los ‘Tres Poderes’ de cielo, tierra y ser humano. El cielo es la fuente del espíritu, y la tierra es la fuente de los elementos esenciales que constituyen el cuerpo humano.
Los humanos, quienes se ubican entre el cielo y la tierra, son la fuente de la Única fuerza conocida como Genuina Energía Humana, la cual fusiona el espíritu del cielo con la esencia de la tierra para formar el cuerpo humano y manifestar la mente humana.

TAICHICHUAN y DAO YIN Por Nelson Mauricio Muñoz Sánchez Mg.


TAICHICHUAN y DAO YIN

Artes chinas internas y sus elementos corporales
(Publicado en la revista Educación Física y Recreación de la Universidad de Caldas Volumen 14-2003)
Por: Nelson Mauricio Muñoz Sánchez, Mg.1

Este texto hace referencia a aspectos corporales que están presentes y se desarrollan en dos disciplinas chinas internas: el Taichichuan, un arte marcial,— Taijiquan o comúnmente llamado Taichi—, y el Dao Yin, una escuela corporal de autocuidado. Ambas comparten algunas características y propósitos comunes.

El contexto

En China existe un gran número de prácticas corporales que se pueden agrupar en escuelas externas y escuelas internas. Las primeras están constituidas especialmente por algunas artes marciales que desarrollan la fuerza, la flexibilidad, la velocidad, la resistencia, la fluidez y la coordinación. Las segundas las constituyen otras artes marciales y prácticas de autocuidado en las que el énfasis está en el trabajo sobre el sistema de canales y colaterales2; sus características están relacionadas con movimientos lentos y fluidos, y en algunas disciplinas con el mantenimiento de posturas acompañadas de ritmos respiratorios suaves.
El Taichichuan es una de las escuelas de artes marciales internas más importantes en China, actualmente difundida y practicada en muchos lugares del mundo y reconocida en el campo de la salud por su valor preventivo y terapéutico. Sus movimientos suaves se van entrelazando lentamente para constituir las formas, que por siglos la tradición ha preservado.
Así mismo, El Dao Yin es una práctica china milenaria, cuyos primeros antecedentes se remontan al año 2000 a.c. Dao significa dirigir, Yin significa orientar. Dao se refiere a dirigir la energía vital o Chi; Yin a orientar el cuerpo a través del movimiento. El Dao Yin es una práctica de autocuidado que a través del movimiento, la respiración y el automasaje busca mantener y promover un equilibrio corporal y energético para conservar y proteger la salud.
Presentamos algunos elementos corporales presentes en estas dos disciplinas3, teniendo como base sus características internas y la experiencia de varios años, derivada de la práctica y del trabajo con grupos.
1 Profesor del Centro Deportivo de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali. Magister en Educación. Especialista en Prácticas Corporales Chinas de la Universidad de Educación Física de Beijing.
2 En la teoría de la medicina tradicional china los canales y colaterales, conforman un sistema energético que llega a todos los órganos y los conecta. El Chi o Qi es la energía o fuerza vital que recorre los canales y colaterales, permitiendo que los órganos se mantengan sanos y que puedan así realizar sus funciones.
3 Los términos disciplinas, prácticas y artes se utilizarán aquí indiscriminadamente para referirse al Taichichuan y al Dao Yin
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La conciencia corporal

El que conoce a los otros es hábil; el que se conoce a sí mismo, sabio. El que conquista a los otros es fuerte; el que se conquista a sí mismo, poderoso.4
Las prácticas corporales chinas internas enfatizan en el desarrollo de la sensibilidad, en abrir y agudizar los sentidos, en principio, para percibir las propias sensaciones a través del movimiento y la respiración. Una característica de estas disciplinas es que el objetivo no está principalmente afuera, sino adentro, de ahí su connotación de prácticas internas. Durante la práctica es necesario ser consciente y sentir el movimiento, percibir cómo nuestros segmentos corporales se desplazan y se van acomodando cada vez en posturas más cómodas, firmes y funcionales. Ser consciente, pues, es darse cuenta y estar presente en el movimiento.
La práctica constante de estas disciplinas, activa y favorece procesos como volver la mirada hacia sí mismo, a nuestro estado postural, incluso en espacios y tiempos diferentes al de la misma práctica, y contribuye a percibir el cuerpo de forma menos fragmentada. Al preguntarles a algunos alumnos sobre su proceso, han manifestado que el trabajo consciente durante las clases y en la práctica que realizan, les ha permitido darse cuenta de sus posturas en otros ámbitos de sus vidas; así cuando están trabajando, estudiando, viendo televisión o realizando otras actividades, se han percatado de sus posturas cuando están sentados o de pie. Hacer conciencia corporal en esos otros espacios es un punto de partida para adecuar posturas que en ocasiones provocan molestias, dolores y otros inconvenientes en la vida diaria. Por ejemplo, el énfasis que se hace en las clases sobre la importancia de mantener los hombros abajo y lo más sueltos posible, les ha permitido mirarse y sentir cómo a veces sus hombros están elevados sin necesidad, como cuando escriben en el teclado de un computador o cuando leen. A partir de allí han podido percibir la diferencia entre escribir o leer con los hombros arriba o hacerlo con los hombros abajo y poco a poco, experimentar posturas más funcionales, con sus consecuentes beneficios.

Cuando las personas están iniciando su proceso de aprendizaje, frecuentemente doy indicaciones como ubicar el brazo derecho arriba y el izquierdo abajo o la pierna izquierda adelante y la derecha atrás. Frente a estas indicaciones, hay quienes realizan exactamente lo contrario; al repetir la indicación algunas se miran y corrigen la posición, otras se miran y continúan con la misma postura. En estos casos el problema no consiste en el desconocimiento conceptual de dónde queda el lado izquierdo y el lado derecho, la confusión radica en que corporalmente no se sabe, es como si quisieran levantar el brazo izquierdo y levantan el derecho, evidenciándose así desajustes en la autopercepeción corporal. Darse cuenta de este hecho, permite experimentar que también la conciencia y la memoria están corporeizadas, que no sólo son procesos mentales, sino que cada célula, cada hueso, cada músculo y cada tejido están interrelacionados y tienen una forma específica de conocer. Tanto en el Dao Yin como en el Taichichuan, el movimiento es el medio principal a través del cual se va integrando y ajustando suavemente la autopercepción corporal.
4 Todos los textos que aparecen en letra cursiva al inicio de cada aparte, son tomados del libro Tao-Te- Ching, de Lao-Tse, publicado por la editorial Morata, 1983.
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La totalidad del y en el movimiento

Aquello que miramos y no podemos ver es lo simple, lo que escuchamos sin oír, lo tenue, lo que tentamos sin asir, lo mínimo. Lo simple, lo tenue y lo mínimo se conjugan en el Uno.
Cuando el cuerpo se mueve realizando una forma de Taichichuan o de Dao Yin, lo hace como un todo. Se dice que si el pie se mueve, todo nuestro cuerpo participa de ese movimiento; es decir, que todo nuestro ser hace parte de él. Por eso algunas veces hay indicaciones que pueden parecer extrañas, por ejemplo que un movimiento de brazos inicia en la parte baja del abdomen. Si se realiza un análisis del movimiento, como generalmente lo hacemos, es difícil comprender por qué un movimiento simple de brazos puede originarse en el abdomen. La explicación es que el movimiento de brazos está acompañado de la respiración, y la región de la cadera y el abdomen lo sustentan, dándole la fuerza y energía inicial. Esta correlación siempre está presente en la práctica.
Mientras más se avance, se logrará unificar más el movimiento como parte de un todo; el movimiento ya no será tan disperso como en el de un principiante, sino que irá adquiriendo un centro que lo mantiene unificado. Esta sensación de unidad y totalidad corporal sirve de contrapeso a otros procesos y actividades que en la vida actual tienden a la fragmentación y dispersión. La totalidad en el movimiento implica un estar presente, esto es: además de darse cuenta de lo que se está haciendo, ser consciente de lo que está sucediendo alrededor, buscando así restablecer cierta conexión con el entorno a través del movimiento5. De esta manera el movimiento en estas disciplinas, es a la vez un camino hacia la unidad corporal como hacia la unidad con el entorno.

La lentitud

Lo de más peso es la base de lo de menos peso, lo inmóvil es el poder que domina al movimiento.
El movimiento lento permite mantener el control de lo que se está realizando y percibir lo que sucede durante el transcurso de los desplazamientos, así mismo posibilita participar como un todo, del ejercicio o gesto que se realiza. El trabajo lento implica una contención (en la terminología china, permite el cultivo de la energía vital), con la que se busca no excederse. Llegar al punto justo es uno de los principios fundamentales de estas artes, es una labor que se hace con paciencia, persistencia y constancia, percibiendo y encontrando en dónde hay algo de más y en dónde hace falta.
El no excederse también va más allá de la práctica misma, es un principio general, el movimiento de la naturaleza es el movimiento justo: ni más, ni menos. Es el principio que permite el equilibrio dinámico. La lentitud permite que percibamos de una forma más clara qué es lo justo en el movimiento, para poder llegar así, a su simplicidad y a su esencia.
5 En términos chinos, a través del movimiento-energía corporal se busca un ajuste con el movimiento- energía natural y universal.
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Así mismo, la lentitud favorece que gradualmente se trabaje sobre la memoria corporal, es como si al moverse lentamente, cada articulación, músculo o nervio que participan en el movimiento, lo hicieran con todas sus fibras y tejidos, porque existe el tiempo para que cada uno de ellos lo haga. La memoria corporal está en estrecha relación con la sensibilidad y con el movimiento. Esta característica es de suma importancia en procesos de rehabilitación en los que se está recuperando el movimiento o se está haciendo un proceso de reeducación corporal a causa de algún tipo de trauma. La lentitud implica alargar y aumentar la participación de los diferentes elementos que hacen parte del movimiento, sin forzarlos.

La fluidez

Los ríos y los mares reinan sobre los valles porque sus aguas descienden hasta su hondura
La mejor imagen para entender la fluidez es el agua de un riachuelo, el agua está en un movimiento continuo y, suavemente, sin mayor esfuerzo, va recorriendo su camino.

Una de mis estudiantes se quejaba de no haber aprendido aún el movimiento enseñado. Sin embargo, cuando le pedía que lo hiciera, empezaba su ejecución en forma adecuada, pero en medio del movimiento, a veces se detenía diciendo: “estoy perdida, no me acuerdo”. Al insistirle en que continuara realizándolo, lo hacía, terminando bien el movimiento, para sorpresa suya.

En el período de aprendizaje, especialmente si no hay una experiencia previa en técnicas corporales, algunas personas encuentran cierta dificultad, ya que intentan aprender los movimientos de la misma forma que memorizan textos o aprenden otro tipo de conocimientos teóricos. El caso citado es un ejemplo de cómo en este tipo de aprendizaje corporal, algunas veces es mejor dejar fluir el movimiento que estar pensando excesivamente en él.

Lógicamente, al inicio del aprendizaje es necesario que las personas piensen en cómo es el movimiento (qué brazo va arriba, qué pierna va adelante), sin embargo, lo más importante es hacerlo y sentirlo, pues algunas veces el pensamiento, como en el caso anterior, obstaculiza el movimiento. Otro ejemplo para aclarar este punto, es el de una alumna que al ejecutar un movimiento, frecuentemente preguntaba dónde debía ir el brazo o qué pierna debía mover, frente a esto, al darle la misma indicación: “no piense tanto en el movimiento, continúe y deje que el movimiento fluya”, efectivamente, el movimiento continuaba de una manera más natural.

Las dificultades mencionadas se presentan especialmente en los principiantes, en tanto que el movimiento no ha sido interiorizado corporalmente. Pasada la primera etapa del aprendizaje (en la que como parte del proceso cognitivo es necesario pensar en cómo es el movimiento), hay que dar un salto a la fluidez, quitándole el protagonismo al pensamiento, esto es simplemente moverse de forma suave, continua y consciente.
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Empezando el aprendizaje yo recomiendo a los estudiantes no parar en medio de un movimiento; si tienen dudas, los insto a que lo terminen y a que, sin cambiar de posición, se miren y sientan como está la postura, si es cómoda o no, cómo están los hombros y la cadera y después continúen con otro movimiento; es una estrategia para mejorar la ejecución técnica. Ahora bien, para ganar fluidez, en ocasiones recomiendo que practiquen un poco más rápido de lo que normalmente se practica, con el fin de que no haya tiempo de “intelectualizar” el movimiento (con esto me refiero a los casos citados en los que las alumnas se preocupaban más por pensar el movimiento que por hacerlo).
Practicar en grupo también ayuda a ganar fluidez, en tanto que los otros en cierta medida jalan y nos “prestan” sus movimientos y sirven de referencia para cada persona. En términos vigotskianos, actuando en la Zona de Desarrollo Próximo, el otro jala el proceso de aprendizaje, prestándole al principiante, o a sus compañeros, habilidades que todavía no han sido desarrolladas plenamente. El movimiento individual así hace parte del grupal y cada persona se beneficia y aporta a él.
La fluidez del movimiento permite al practicante fluir en él. Cuando éste hace parte de aquel y viceversa, el practicante se vuelve movimiento durante la ejecución y fluye con él, tornándose en una relación de unidad y cíclica continuidad. Esta es una de las razones por la cual se conoce a estas prácticas como meditación en movimiento.

La respiración

El espacio entre el cielo y la tierra es como un fuelle. Aunque vacío en apariencia, todo lo contiene.
La respiración es un puente entre lo interno (yo) y lo externo (lo otro). En el idioma chino el aire también se puede nombrar con el término Chi (Qi), esto quiere decir que cuando el aire se aspira, está entrando en nosotros la energía vital que invade todo nuestro ser y cuando el aire sale de nuestros pulmones, algo nuestro también se va. Por lo tanto la respiración es una representación del movimiento de la vida: la respiración es la vida. En estos términos es uno de los elementos más importantes del Taichichuan y del Dao Yin. El movimiento se sustenta y se entrelaza con ella; así, cuando se toma el aire se dice que es un movimiento Yin (hacia adentro) y cuando se suelta es un movimiento Yang (hacia afuera).
En estas prácticas hay diferentes conceptos con relación a la respiración, no obstante, en principio es recomendable tener una respiración natural, abdominal y suave (un indicador de la respiración suave es que no suene mucho cuando el aire entra ni cuando sale), sin hacer gran énfasis sobre ella. Esto puede sonar paradójico, sin embargo se explica porque cuando se piensa demasiado en la respiración, tanto ésta como el movimiento se enrarecen. De esta manera se prefiere que la respiración se vaya coordinando naturalmente con el movimiento y que suavemente se vaya volviendo más abdominal6.
6 Se habla de respiración abdominal y respiración abdominal inversa, en la primera el abdomen se va inflando cuando el aire entra a los pulmones, en la segunda la parte baja del abdomen se infla cuando el aire sale de los pulmones, como cuando se infla una bomba.
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El ritmo

Ser ligero es perder la base. Agitarse es perder el dominio.
El ritmo está relacionado con la cadencia de la práctica y va íntimamente ligado con la respiración que se hace un todo con el movimiento, van al unísono. Mientras algunos profesores dicen que en estas prácticas la respiración guía al movimiento, otros sostienen que es éste guía a aquella; en mi opinión ninguno de los dos guía, sino que se entrelazan y acompañan el uno al otro. Cada practicante va descubriendo su propio ritmo a medida que va adquiriendo experiencia.
De una práctica a otra el ritmo puede cambiar por diversas razones como, por ejemplo, la hora en que se practique, el estado emocional de la persona o el clima, entre otros. Lo importante es que el practicante se sienta lo más cómodo posible durante la práctica. Una de las formas para que los principiantes vayan descubriendo el ritmo más adecuado, es realizar prácticas a diferente velocidad, cuidando que no sea tan lenta que se pierda la fluidez, ni tan rápida que amenace la coordinación de la respiración.
El ritmo también varía si se practica solo o en grupo. Cuando se practica solo, depende directamente de la respiración y el movimiento de una persona, mientras que en la práctica en grupo, el ritmo ya no es de uno, sino de todos; es un ritmo que se va acordando durante la práctica, en el que cada uno cede un poco de su ritmo individual para ir llegando a un ritmo del grupo. En este sentido, en la práctica en grupo se pierde un poco del ritmo individual, pero se gana en un ritmo grupal que permite otras sensaciones y conexiones con las personas que lo comparten.

La circularidad

Todas las cosas entran en la existencia, y desde allí las vemos regresar.
El círculo representa el movimiento continuo y un cierto estado de perfección. Una de sus características es que no tiene principio ni fin. En el Dao Yin y el Taichichuan los movimientos y las posturas generalmente son circulares y se articulan sin rupturas, dando la sensación de continuidad y fluidez corporal.
El círculo también representa la fluidez energética. Desde la teoría de la medicina tradicional china se habla de la circulación menor y mayor. La primera se refiere al flujo de energía vital que se realiza a través de los canales renmai y dumai7, los cuales se conectan en un círculo continuo por la línea media de las partes anterior y posterior del cuerpo; la segunda hace referencia al recorrido de la energía vital por los doce canales principales8. La circulación energética es cíclica y constante, la interrupción o bloqueo de esta circulación, desde esta teoría, es una de las causas de enfermedad. Así pues, el trabajo corporal, a través de movimientos y posturas
7 El canal du mai, conocido como Vaso Gobernador, comienza dentro del abdomen inferior, emerge por el perineo y asciende por la médula espinal hasta llegar a la parte superior de la cabeza, luego desciende por la línea media de la cara hasta el labio superior. El canal ren mai, el Vaso Concepción, comienza en la región pélvica del perineo, asciende por la línea media del abdomen y el tronco hasta llegar a la barbilla, donde se bifurca alrededor de los labios hasta llegar a la región infraorbitaria.
8 Los doce canales corresponden cada uno a los órganos internos principales en el cuerpo humano. 6
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circulares, es una de las vías para prevenir y curar cierto tipo de enfermedades, en tanto que contribuye a que dicha circulación sea más fluida y constante.

La armonía

Si el cielo no fuese puro, podría desgarrarse; si la tierra no fuese estable, podría derrumbarse; si el Espíritu no fuese activo, dejaría de existir, si el Valle no fuese pleno se consumiría
La armonía tiene que ver con la integración de todos los aspectos de la disciplina: la postura, el movimiento, la respiración, la fluidez y el ritmo; es la capacidad de realizar la práctica, involucrando todos los elementos que hacen parte de ella. Quien ve desde afuera puede percibir esta armonía en el ejecutante y también, en algunos casos, la puede sentir; es como si la armonía del practicante le diera un estado de placidez al espectador.
Para el practicante, la armonía es sentir la unidad de todos los elementos presentes, sin ruptura. A través del movimiento suave, lento y fluido, se logra cierto estado de quietud y tranquilidad. El movimiento es un sendero hacia la quietud y ésta a la vez permite que se fluya con y en el movimiento. Quietud y movimiento son dos opuestos que se unen armónicamente en la práctica. En la medida que es posible ir alcanzando suave y lentamente cierta armonía interna, es posible alcanzar un estado más equilibrado con lo externo. El camino de la armonía, desde aquí, va de adentro hacia afuera.

El Equilibrio

Un hombre sobre la punta de sus pies no puede guardar el equilibrio; un hombre que camina a grandes zancadas no irá muy lejos.
En estas disciplinas el equilibrio está relacionado con el movimiento y con el mantenimiento de ciertas posturas; es el resultado de fuerzas que se contrastan y complementan mutuamente. En el Dao Yin y el Taichichuan el equilibrio está en conexión con la búsqueda del centro, zona conocida como Dan Tien9, ubicada en la parte baja del abdomen. Dos elementos básicos aportan a este propósito: la relajación y la respiración.
La relajación no debe confundirse con soltarse totalmente, ésta es entendida como el punto justo de esfuerzo para mantener una posición o realizar un movimiento. Fundamental para ello es el trabajo de la cadera y de los hombros. La región de la cadera es la que sustenta en gran parte los movimientos y las posturas; ubicar la pelvis un poco hacia delante y mantener esta zona con poca tensión, hace que haya una alineación corporal desde la columna vertebral y que el peso se distribuya adecuadamente hacia las piernas y los pies hasta llegar al suelo. Esta región también es
9 Dan Tien es traducido como el elixir de la vida. Desde las prácticas Taoístas y Budistas Chinas esta región se puede cultivar a través del trabajo corporal y de la meditación. Es la región que representa el centro corporal y es allí donde se almacena parte importante de la energía vital.
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la conexión entre la parte inferior y la parte superior del cuerpo y de ella depende en gran medida que el movimiento y las posturas tengan base y fundamento.
Si la región de la cadera es la base que sustenta las posturas y el movimiento, los hombros representan la base de la fluidez y la suavidad, a través de ellos los brazos adquieren la soltura necesaria. Si los hombros están tensos y elevados durante la práctica, el centro de gravedad se eleva, se pierde cierta conexión con el suelo y el movimiento se torna rígido y pierde gracia. En general, cuanto más rígido se esté, se es más susceptible de perder el equilibrio. El trabajo constante, suave y fluido contribuye a que el movimiento y las posturas vayan encontrando el centro y, así mismo, mayor estabilidad.
La respiración es uno de los elementos que aporta al equilibrio durante la práctica, a través de ella es posible afianzarse más en el piso; el equilibrio no sólo depende de la distancia del piso al centro de gravedad sino también, de forma significativa, del manejo de la respiración. De esta forma, la respiración es el aire que nos ayuda a mantener la relación con la tierra.
Para trabajar sobre el equilibrio, es necesario sentir y percibir el desequilibrio. Sentir la diferencia entre tener los hombros arriba y tenerlos abajo en una posición o experimentar la diferencia de ubicar la pelvis en una posición correcta o no, permite ir ajustando poco a poco las posturas y los movimientos de tal forma que sean cada vez más funcionales y naturales.
La noción de equilibrio, al igual que otros elementos comentados, abarca un horizonte más amplio que el corporal, alcanzando otros niveles en la vida. Así como la búsqueda del centro corporal es constante y continua cuando se practica, la pregunta sobre el centro de la vida, igualmente lo es en la existencia. Buscar y mantener el centro corporal se relaciona con la búsqueda del centro y del equilibrio en la vida; es más, desde la filosofía que sustenta estas disciplinas, el trabajo corporal sobre el equilibrio y el centro corporal ayuda y posibilita ese mismo trabajo en otros aspectos de la vida cotidiana. Esta relación entre lo corporal y lo existencial hace que se defina a estas disciplinas como una forma de vivir, en la medida que los elementos corporales presentes en ellas van más allá de lo netamente corporal, irradiando a otros espacios por fuera de la práctica misma.

El conocimiento

El gran camino es llano y fácil, pero la gente prefiere los atajos.
En las disciplinas corporales chinas el conocimiento es algo que se desarrolla lentamente como fruto de la práctica diaria, de la disciplina y de la paciencia. En China los parques son lugares privilegiados donde las personas se reúnen a aprender, enseñar y practicar; son espacios donde el trabajo corporal hace parte de lo común. Estas prácticas son entendidas como parte inherente de la vida cotidiana y medio a través del cual, solo o en compañía de otros, se dedica un tiempo diario para estar consigo mismo.
Aunque es posible realizar colectivamente las secuencias de ejercicios, cada practicante, en últimas, es el que va elaborando corporalmente sus destrezas y
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sensibilidad. El conocimiento está arraigado al desarrollo corporal que cada persona va logrando. En este sentido, por ejemplo, una persona no sabe más Taichichuan o Dao Yin porque haya leído más libros sobre el tema, sino que tiene un mayor conocimiento del arte en la medida que haya desarrollado internamente e incorporado de una mejor forma los principios de estas disciplinas. Esto no quiere decir que no haya teoría que las sustente, por el contrario, a lo largo del tiempo los grandes maestros han aportado a la construcción de una teoría que habla de los fundamentos conceptuales y prácticos de estas artes. Sin embargo, los conocimientos teóricos para el practicante no se desligan en ningún momento de la experiencia. Él como un artesano, va desarrollando con la ayuda de un profesor los elementos corporales y fundamentales presentes en las disciplinas.
Estas son artes en las cuales el practicante es a la vez artista y obra. Artista en la medida que va trabajando de una forma constante, intencional y sensible con su cuerpo; obra en tanto que la transformación es en el mismo sujeto que va logrando una mayor conciencia sobre sí. Él a través del movimiento poco a poco va construyendo su cuerpo, entendido éste mucho más allá de sus componentes anatómicos y fisiológicos. Un cuerpo que se va transformando lentamente, aumentando su sensibilidad y las posibilidades de relacionarse de formas diferentes consigo mismo, con el entorno y con los otros.
El movimiento al mismo tiempo que va reacomodando los segmentos corporales, de una manera suave va penetrando y liberando tensiones y emociones que les dan a los practicantes una mayor sensación de libertad y unidad. El conocimiento por lo tanto está en relación con el desarrollo permanente de esa conciencia y sensibilidad. Tanto en el Taichichuan como en el Dao Yin, se plantea que no hay límite con relación al conocimiento que se puede desarrollar a escala corporal y de trabajo interno10. Es decir, que el potencial de lo que se puede desarrollar es inmenso, el conocimiento no está acabado y siempre hay algo qué descubrir durante la práctica diaria.

La enseñanza y el aprendizaje

Las palabras no denotan sabiduría, la sabiduría no reside en las palabras
Cierto día, hablando con mi maestro de Taichicuan11 le pregunté, si a él le habían enseñado la teoría, él me miró un poco extrañado por la pregunta y me contestó que sí y luego prosiguiendo dijo que sí, pero que no en un salón de clases, después me pareció divertido imaginármelo en un salón recibiendo clases teóricas de Taichichuan. Desde esta perspectiva, los elementos teóricos que fundamentan estas artes son administrados por el profesor conforme con el proceso de los aprendices. En un
10 Lo interno se entiende por lo menos desde dos aspectos: el primero tiene que ver con el trabajo que se realiza directamente en el sistema de canales y colaterales en el que actúa la medicina tradicional china (incluyendo las prácticas corporales) y el segundo, con el trabajo que permite lo corporal en el ámbito de la sensibilidad y las emociones.
11 Me refiero aquí al señor Wang Gen Nian, maestro del estilo Zhao Bao de Taichichuan quien aprendió el arte con el método tradicional basado en la práctica constante y las conversaciones con su profesor.
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momento del aprendizaje el profesor dice una palabra o da una indicación que puede afectar significativamente la forma de practicar.
Fundamentalmente se plantea que lo importante no es saber toda la teoría a través de la información externa, sino sentir y experimentar corporalmente los principios que fundamentan la práctica. De esta manera se mantiene la conexión de la teoría con la práctica de una forma amalgamada, con base en la experiencia. Moverse sin saber los fundamentos acordes con el nivel de práctica es realizar movimientos mecánicos; conocer los fundamentos, sin experimentarlos corporalmente es quedarse en el nivel del discurso. Esto último incluso puede crear una especie de ilusión de pretender conocer sin saber realmente de lo que se está hablando. Para el practicante es importante mantener este equilibrio en el aprendizaje y en este punto el profesor juega un papel significativo, especialmente en los primeros años de práctica.
Finalmente, para el profesor, el hecho de estar enseñando implica necesariamente que él mismo continúe su proceso. El profesor enseña en la medida en que va desarrollando los elementos en la práctica. La experiencia como practicante es fundamental para enseñar, lo que se enseña está en relación directa con el proceso y el camino que el profesor ha recorrido en la disciplina corporal. Lo anterior no quiere decir que los alumnos tengan que recorrer el mismo camino del profesor, sino que éste los orienta a través de la técnica y les ofrece elementos esenciales que son los que permiten a los aprendices recorrer su camino. La relación con el profesor o maestro siempre es una referencia; incluso, cuando se tiene un nivel avanzado el maestro continúa como una puerta abierta en donde se pueden consultar diferentes aspectos relacionados con estas artes.

Conclusión

Existen puntos comunes de desarrollo en las artes chinas internas del Taichichuan y el Dao Yin. Con esta primera aproximación pretendimos abrir una puerta que diera luces sobre algunos aspectos que se trabajan en estas prácticas A partir de la reflexión sobre ellos y su propuesta de desarrollo corporal, es posible tender puentes entres ellas y otras disciplinas. El reto es pues, establecer las aplicaciones, relaciones y puntos de encuentro con un saber que se ha mantenido, desarrollado y sistematizado, a través de cientos de años de búsqueda y trabajo corporal en la cultura china, y que puede aportar elementos significativos en el arte, el deporte, la educación física, la psicomotricidad, la terapia y la prevención en salud, entre otras.
Bibliografía
  • -  Lao Tse. Tao Te Ching. Madrid, ediciones Morata, 1983 (sexta edición).
  • -  Fundamentos de Acupuntura y Moxibustión. Traducido por Zhan Jun y Zhen
    Jing. Beijing, Ediciones en Lenguas Extranjeras, 1997 (segunda impresión).
  • -  Lin Housheng y Luo Peiyu. 300 questions on Qigong exercices. Guanzhou,
    Guandong Science and Tecchnology Press, 1994.
  • -  Gelb Michael. El Cuerpo Recobrado. Barcelona, ediciones Urano, 1987.
  • -  Coll S, Marchesi A, Palacios J. Desarrollo Psicológico y Educación V2.
    Ediciones Morata, España 1990.
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Repaso de Ba Duan Jin y Daoyin Bao Jian Gong: Fundacion Cardioinfantil de Bogotá Noviembre 26 de 2016



Repaso de estas dos series de Qigong por el Profesor (Laoshi ) Mauricio Muñoz de la ciudad de Cali. Asistieron 20 personas las cuales estuvieron muy complacidas con la experiencia tan enriquecedora, una tarde fría con mucho ejercicio e ilustración de Los Tres Tesoros Taoístas: (San Bao) 

Energía o Qi ( Respiración), 

Espíritu o Shen (Mente) y 

Esencia o Jing ( Cuerpo) http://www.physicaltheater.net/wp-content/uploads/2014/07/3-Tesoros-del-Tao.pdf














Ba Duan Jin por el Profesor Yang Bailong

miércoles, 18 de mayo de 2016

TALLER DE DAOYIN BAO JIAN GONG Profesor Zhang Guangde ...






Profesores: Zhang Guangde, Yang Bailon, Hu Xiaofei


Profesor Zhang Guangde demostrando el Daoyin
Juan Manuel Martínez Méndez en el Centro de Daoyin yang Shen de la Universidad de Deportes de Beijing



Daoyin Bao Jian Gong